Copiapó se enfrenta a uno de los retos urbanos y ambientales más significativos del país: la intensa concentración de relaves mineros. Sin embargo, un equipo de investigadores de la Universidad de Atacama está trabajando en una propuesta innovadora. Gracias al financiamiento del Gobierno Regional y con el apoyo de ENAMI, SMC Carola y Auricop, están liderando un proyecto que transforma estos pasivos ambientales en recursos clave para la transición energética. Esta iniciativa es parte de un esfuerzo más amplio para posicionar a la Región de Atacama como un modelo a seguir en la recuperación de residuos mineros y en prácticas de minería sostenible a nivel nacional e internacional.
El problema es evidente, incluso sin necesidad de alejarse demasiado: al abrir una ventana en Copiapó, se puede observar un relave. Según el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), de los más de 800 depósitos identificados en el país, 200 se localizan en la Región de Atacama, lo que convierte a Copiapó en la segunda comuna con mayor cantidad de depósitos de relaves en Chile.
A diferencia de otras ciudades del norte, muchos de estos depósitos están situados en áreas urbanas o periurbanas, en la frontera entre lo urbano y lo rural. Esto tiene un efecto directo en la calidad de vida y el entorno ambiental de los habitantes de la capital regional. Ante esta situación, el equipo de la Universidad de Atacama ha visto la oportunidad de transformar los relaves en un motor de desarrollo para la región.
El proyecto FIC-R “Desarrollo de Tecnologías para la Valorización de Relaves de Cobre: Una ruta hacia una solución final”, financiado por el Gobierno Regional de Atacama, está trabajando en tecnologías limpias para recuperar magnetita, esencial en la industria del acero, y pirita, que contiene cobalto, un elemento imprescindibles en la fabricación de baterías. Una vez extraídos estos compuestos valiosos, el material sobrante, rico en silicatos, ha demostrado su reutilización potencial en la construcción. Este enfoque ha permitido la generación de nuevos compuestos aplicables como insumos para materiales de construcción basados en cemento y áridos, fomentando un uso más eficiente y sostenible de los residuos mineros.
Los resultados hasta el momento son alentadores: el equipo ha logrado recuperar hasta un 93% de pirita cobaltífera y un 97% de hierro magnético, lo que podría reducir hasta en un 25% el volumen total de los relaves procesados. Estos avances no solo ayudan a mitigar el impacto ambiental, sino que también crean nuevas oportunidades para una minería más circular, donde los desechos obtienen un nuevo valor al integrarse en procesos productivos clave para el desarrollo sostenible del territorio.
Con la mirada puesta en el Copiapó del 2050, esta iniciativa permite soñar con una ciudad con una mejor calidad de vida, en la que los desechos mineros dejen de ser una amenaza y se conviertan en recursos útiles. Así, la comuna podría establecerse como un referente internacional en la gestión sostenible de residuos mineros.
El equipo encargado de este proyecto incluye al Dr. Danny Guzmán como director, junto a los doctores Mario Santander, Luis Valderrama, Osvaldo Pavez, Alexis Guzmán, el profesional Miguel Villarroel, y la comunidad estudiantil representada por Paula Alquinta, Mauro Maluenda y Francisco Calabacero. Juntas y juntos han delineado una hoja de ruta con una visión de futuro que pone la ciencia al servicio del territorio.
“Nuestro objetivo es modificar la percepción sobre los relaves. No son simples desechos; contienen minerales que aún pueden tener valor si se les trata adecuadamente. Queremos convertir un problema en una oportunidad para Copiapó, la región y el país”, afirmó el Dr. Guzmán.
Minería sostenible con identidad regional
Este proyecto forma parte de una estrategia institucional más amplia de la Universidad de Atacama, que busca integrar investigación, posgrado y transferencia tecnológica para avanzar hacia una minería más sostenible. En este contexto, se proyecta la apertura, para 2026, del Doctorado en Minería Sostenible y el Doctorado Tecnológico en Materiales para la Sustentabilidad de la Industria Energética Minera, cuyo objetivo es formar profesionales con pensamiento crítico y un compromiso sólido con el desarrollo territorial.
“El mundo necesita más minerales para avanzar hacia energías limpias, pero también requiere una minería que genere menor impacto y mayor circularidad. Desde la Universidad de Atacama, queremos formar a los futuros líderes de esa transformación”, destaca el Dr. Guzmán.
Historia y futuro, una universidad con misión clara
Este camino tiene un legado importante. En abril de 2025, la Universidad de Atacama conmemoró los 168 años de la creación de la Escuela de Minas de Copiapó, el primer colegio de minería del país y un referente en la formación minera en América Latina. Con una inversión de 570 millones de pesos para fortalecer sus departamentos de Minas, Metalurgia y Geología, y una actualizada oferta de programas de posgrado, reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible.
Además, esta visión coincide con instrumentos clave como la Estrategia Regional de Desarrollo de Atacama (ERDA), la Estrategia Regional de Innovación (ERI) y el Plan Nacional de Relaves del Ministerio de Minería, que promueven un enfoque integral en la gestión y valorización de residuos mineros.
“La UDA posee la pertinencia territorial, la experiencia y una historia que la respalda. Nuestra misión es clara: transformar el conocimiento en soluciones sostenibles con impacto real en la vida de las personas”, concluye el Dr. Guzmán.
Con Información de tierramarillano.cl