Emociones y razón | Nuevo Poder



En esta etapa de la campaña presidencial, es evidente que gran parte del electorado se guía más por sus emociones y opiniones personales, priorizando el «lo que siento» en lugar de enfocarse en el «lo que veo».

Los candidatos, sin embargo, apelan a un enfoque más racional, afirmando con acierto que «la gente no es tonta». No pretenden eliminar la dimensión emocional, pero buscan que esta se mantenga subordinada a la lógica, ya que los sentimientos son efímeros, mientras que las decisiones erróneas pueden tener consecuencias duraderas.

¿En qué deberían centrarse los votantes para tomar una decisión informada este 14 de diciembre?

Primero, en la capacidad de los candidatos para identificar correctamente los graves problemas que enfrenta Chile. Kast ha señalado desde el principio cuatro crisis nacionales como su foco: inseguridad ciudadana, inmigración ilegal, estancamiento económico y descontento social en salud, educación y vivienda. Jara, en cambio, ha tratado de unirse a estas denuncias, apelando a cuestiones más abstractas como la desigualdad o la posible pérdida de derechos sociales, lo que hace que su identificación de problemas resulte poco clara y subordinada a la de Kast.

En segundo lugar, es esencial analizar las soluciones propuestas. Los votantes deben preguntarse si los candidatos ofrecen medidas radicales y viables ante la gravedad de los problemas. Jara, alineado con las políticas fallidas de su gobierno anterior, propone más cargas y dificultades para quienes generan empleo, además de exenciones tributarias problemáticas y respuestas vagas ante el crimen organizado y el terrorismo. Por el contrario, Kast se arriesga a anunciar la reducción del gasto estatal, la reforma del sistema tributario y un enfoque enérgico contra la delincuencia, el terrorismo y la inmigración ilegal.

Una tercera dimensión a considerar, que combina la racionalidad con las emociones, son los atributos personales de los candidatos. Kast cuenta con una amplia trayectoria en el servicio público, liderazgo, carácter moderado y energía. Imaginemos a Kast asumiendo nuevamente la presidencia, comunicándose cercanamente con sus ciudadanos y restableciendo relaciones respetuosas con otras naciones, dejando atrás la frivolidad y la indolencia que hemos visto en los últimos años. A su lado, sería deseable contar con servidores públicos competentes y honrados, capaces de superar la soberbia y la inexperiencia que han caracterizado al actual gobierno.

Jara, a pesar de algunos momentos de simpatía, ha mostrado una agresividad notable últimamente. Surge la pregunta: ¿quiénes lo acompañarían en su gobierno? ¿Contaría con equipos distintos a los actuales? No parece probable que se desmarque del Frente Amplio o su partido, el Comunista, ni del aparato que se instauró durante el gobierno de Boric.

Por lo tanto, la identificación de problemas, la radicalidad en las soluciones y la solidez de los atributos personales constituyen la clara ventaja de Kast sobre Jara. (El Mercurio)

Gonzalo Rojas

Con Información de www.nuevopoder.cl

Previous Post
Next Post
Advertisement