Los Fareros del Fin del Mundo de la Armada de Chile modernizan torres de navegación en Magallanes.

Expertos en Faro del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, perteneciente a la Gobernación Marítima de Punta Arenas de la Tercera Zona Naval de la Armada de Chile, llevaron a cabo el reemplazo de tres torres de ayuda a la navegación en el área de bahía Azul, en el sector de Primera Angostura, en la zona norte de Tierra del Fuego, Región de Magallanes y Antártica Chilena.

La instalación de estas torres es parte del proyecto Fénix, impulsado por la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante (Directemar), que, a través de su Dirección de Seguridad y Operaciones Marítimas (Dirsomar) y el Servicio de Señalización Marítima, coordinó los recursos necesarios para el desarrollo de estos trabajos por parte del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas.

De acuerdo con la Armada de Chile, la planificación de estas tareas implicó varias fases, incluyendo la recepción y almacenamiento de las torres, la adquisición de equipos y otros elementos, así como la coordinación con el Centro de Movilización de Magallanes, dependiente de la base naval Punta Arenas, y con el Grupo Aeronaval Sur para el transporte de equipamiento y piezas a los puntos específicos de trabajo.

Asimismo, se tuvo en cuenta el transporte y despliegue en terreno de los especialistas en Faro, quienes instalaron un campamento para llevar a cabo las coordinaciones necesarias en el lugar, garantizando habitabilidad y almacenamiento, a pesar de enfrentar rachas de viento de hasta 50 km/h, lluvia, granizo, agua nieve, temperaturas bajo cero de hasta -5°C y un fuerte sol, características propias de la cambiante meteorología en la Patagonia chilena.

El desplazamiento al sitio de las operaciones fue bimodal, incluyendo un viaje por tierra desde Punta Arenas a Punta Delgada, un cruce en ferry hasta el área de bahía Azul, y posteriormente un trayecto terrestre hasta el lugar de operaciones, a aproximadamente 3 horas y media de la capital de la Región de Magallanes y Antártica Chilena.

Trabajo en equipo

Las nuevas torres son de construcción modular; una de ellas es de poliéster reforzado con fibra de vidrio, con una estructura de soporte metálica interior de 9 m de altura y un fanal giratorio con un alcance de 17 millas náuticas. Las otras dos torres tienen una altura de 3,5 m y cuentan con un sistema de iluminación LED que tiene un alcance de 9 millas náuticas. Ambos modelos disponen de un sistema de energía renovable compuesto por baterías de níquel cadmio y sus respectivos paneles fotovoltaicos.

El apoyo del Grupo Aeronaval Sur, utilizando un helicóptero Airbus AS365 Dauphin (HH-65), facilitó el transporte de las piezas modulares a los puntos específicos de trabajo, logrando mover las piezas a lugares de difícil acceso para su posterior montaje.

Para ello, fue fundamental coordinar con el personal en tierra, garantizando la seguridad y el transporte, realizándose en movimientos sucesivos aprovechando las condiciones meteorológicas favorables para operaciones aéreas, lo que refleja la colaboración entre los medios aeronavales y los especialistas en faros, como en el caso del relevo de los expertos que laboran en faros aislados habitados.

Las jornadas de trabajo en terreno fueron prolongadas, utilizando las horas de luz para llevar a cabo las maniobras de construcción, que incluyeron la remoción de las señales existentes, la elaboración de una base de concreto, la instalación de sistemas de energía y bancos de baterías, así como el levantamiento de la torre misma.

La planificación y programación de las tareas fueron efectivas, culminando la construcción el 17 de octubre, para luego proceder con la recolección de los desechos y el desmontaje del campamento, permitiendo de esta manera que Los Fareros del Fin del Mundo regresaran a Punta Arenas con una nueva tarea cumplida sobre sus hombros.

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