
El sargento 1° Infante de Marina Rodrigo Carreño del Batallón de Infantería de Marina N°21 Miller de la Brigada Anfibia Expedicionaria (BAE) puso de manifiesto el alto nivel de preparación de los Soldados del Mar de la Armada de Chile en el curso Drill Instructor (DI), que es llevado a cabo por la Escuela de Instructores de Entrenamiento del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos (USMC).
Según la Armada de Chile, el suboficial formó parte de un grupo de 60 alumnos del USMC, quienes fueron sometidos a un exigente programa de instrucción durante 11 semanas, diseñado para preparar a líderes que puedan guiar la formación inicial de reclutas, desarrollando habilidades en tres áreas clave.
El plan de estudios está creado para poner a los alumnos en el mismo nivel de exigencia que se requerirá posteriormente a los reclutas, lo que incluye privación de sueño y evaluaciones constantes. La primera área se centra en el dominio del Manual de Entrenamiento (RTO), que debe ser memorizado y aplicado con exactitud para asegurar la correcta ejecución de cada procedimiento en la instrucción básica.
La segunda área se enfoca en el acondicionamiento físico de alto rendimiento, exigiendo a los futuros instructores mantener un nivel superior de resistencia, fuerza y disciplina, liderando con el ejemplo a través de actividades como trote, calistenia y marchas con carga.
La tercera área se dedica a la presencia de mando, donde se entrena la proyección de la voz —técnica conocida como “diaphragm voice”—, junto con la postura corporal y la capacidad de mantener el control emocional y psicológico bajo presión constante.
Un gran desafío
En el ámbito académico, el curso incluyó materias de liderazgo y ética, orientadas a la formación profesional de los reclutas; primeros auxilios y seguridad, con énfasis en la prevención de lesiones; así como ceremonial y protocolo, perfeccionando el orden cerrado para alcanzar una sincronización máxima.
El sargento 1° IM Rodrigo Carreño describió la experiencia como altamente exigente y enriquecedora en los planos profesional y personal, destacando los retos que significó integrarse a un curso de alto nivel junto a personal del USMC.
“Ser el único chileno y extranjero entre 60 alumnos fue un gran desafío, especialmente por el idioma, que logré dominar tras unas semanas gracias a una preparación previa a la postulación. Además, el aspecto físico y psicológico es crucial; uno vuelve a ser un recluta y las primeras dos semanas son muy intensas en ese aspecto”.
El miembro del Batallón de Infantería de Marina N°21 Miller expresó su satisfacción por haber completado exitosamente esta experiencia, enfatizando que los aportes adquiridos serán significativos para la formación de las nuevas generaciones en la Armada de Chile, elevando los estándares de instrucción y liderazgo del Cuerpo de Infantería de Marina.