
Recientemente, guardiamarinas y marineros del Servicio Militar se unieron a las dotaciones de la capitanía de puerto y gobernación marítima de Punta Arenas y realizaron una visita profesional a la Alcaldía de Mar Paso Tortuoso, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, con el objetivo de conocer la labor del suboficial Patricio Riquelme de la Armada de Chile, quien está acompañado de su familia en esa lejana repartición.
De acuerdo con la Gobernación Marítima de Punta Arenas, la Alcaldía de Mar Paso Tortuoso desempeña un papel crucial como parte del sistema de control de tráfico marítimo y protección de la vida humana en el mar, bajo la supervisión de la Autoridad Marítima de la Armada de Chile en la región.
Los guardiamarinas y marineros del Servicio Militar llegaron a la Alcaldía de Mar Paso Tortuoso, situada a 200 km de Punta Arenas, tras un recorrido de cuatro horas y media en la lancha de policía marítima LPM-4407, perteneciente a la clase Archangel, como parte de las actividades de reaprovisionamiento a esa instalación.
Durante el trayecto, tuvieron la oportunidad de aprender más sobre la red de ayudas a la navegación en el Estrecho de Magallanes, y sobre las características de la navegación y capacidades técnicas de la LPM-4407, que lleva a cabo importantes funciones a lo largo de la jurisdicción.
Control de Tráfico Marítimo
Los jóvenes desembarcaron en Paso Tortuoso en un bote neumático, donde fueron recibidos por el Alcalde de Mar, el suboficial Patricio Riquelme, quien se encuentra próximo a completar un año de funciones en esta remota repartición, acompañado por su familia en esta significativa labor.
Los visitantes compartieron con la familia del Alcalde de Mar, exploraron parte de las instalaciones, incluyendo la sala de Control de Tráfico Marítimo, y aprendieron sobre los sistemas de alimentación eléctrica, habitabilidad e instrumentos meteorológicos para la recolección de datos, así como sobre las diversas experiencias del servicio prestado en esta apartada repartición, que depende de la Capitanía de Puerto de Punta Arenas.
El suboficial Riquelme mencionó que “la experiencia de estar aislado ha sido muy enriquecedora, ya que son pocas las familias que viven un año en estas condiciones. Nos hemos unido más, ya que cualquier problema o inconveniente lo debemos resolver entre nosotros, lo cual ha sido muy gratificante, y compartir con la familia es algo invaluable, especialmente para el marino.”