En un giro impactante en la política exterior de Estados Unidos, el presidente Donald Trump ha anunciado que Estados Unidos se encuentra oficialmente en un “conflicto armado no internacional” contra los cárteles de la droga que operan en el Caribe. En una comunicación confidencial enviada al Congreso y divulgada por el diario The New York Times, la administración Trump ha clasificado a estos grupos como “combatientes ilegales”, lo que permite llevar a cabo operaciones militares letales sin la aprobación del Congreso estadounidense.
Estados Unidos declara un «conflicto armado» contra los cárteles del Caribe y advierte sobre los riesgos de una escalada.