Recientemente, se ha dado a conocer tanto la detención en Estados Unidos de un uruguayo acusado de blanquear dinero de la dictadura venezolana, como la identificación y sanción por parte del Departamento del Tesoro estadounidense de una empresa uruguaya (dirigida por un iraní) que se dedica a proporcionar piezas para helicópteros Bell Jetranger y Bell 214 (de los cuales Irán llegó a tener en los años 70 alrededor de 338 unidades), e incluso de una aeronave completa o componentes para el programa de misiles de propulsión por combustible sólido del régimen persa. Esta compañía se llama Perfect Day Co. y su CEO es Amir Salimi, un iraní de 54 años, que tiene su sede en la exclusiva avenida Bolivia, en Montevideo.
Empresas uruguayas enfrentan sanciones por vínculos ilegales con fuerzas militares de Irán y Venezuela.