Finlandia se destaca en el ámbito de la defensa por su habilidad para organizarse ante un posible conflicto. Durante la Segunda Guerra Mundial, perdió una parte significativa de su territorio, lo que ha dejado grabado en el subconsciente social el lema nunca más; durante la Guerra Fría, aunque la Unión Soviética ejerció una fuerte influencia en el país, Finlandia logró mantener su independencia. Además, tras la caída del Muro de Berlín, a diferencia de muchos países occidentales, no se relajó en sus medidas de seguridad.