
La Organización Internacional de Ayudas a la Navegación (IALA) ha seleccionado el faro Islotes Evangelistas de la Armada de Chile como Faro del Año, un reconocimiento significativo para el país sudamericano en este campo.
De acuerdo con la Armada de Chile, la designación fue anunciada el 10 de diciembre durante la reunión anual de la Organización Internacional de Ayudas a la Navegación en Mumbai, India, donde Chile es miembro del Consejo Directivo.
El faro Islote Evangelistas, que ha estado iluminando la boca occidental del Estrecho de Magallanes desde 1896, fue declarado Faro del Año después de un exhaustivo análisis que contempló diversos factores, desde su importancia geográfica y contribución a la navegación segura, hasta su historia y conexión con la comunidad.
El jefe del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, teniente 1° Litoral Matt Ovando, comentó que el “faro Islotes Evangelistas es literalmente una roca en medio del mar, proporcionando luz y guía a los navegantes en una de las rutas más desafiantes del mundo, dando la bienvenida o despidiendo a los buques que navegan por el Estrecho de Magallanes”.
El oficial de la Armada de Chile destacó que “tormentas constantes y vientos que superan los 200 kilómetros por hora son parte de la rutina de quienes operan en este pequeño promontorio oceánico, asegurando el funcionamiento del fanal y supervisando la navegación”.
La Roca
El teniente Ovando explicó que “en este momento, mientras celebramos este importante reconocimiento, hay cuatro fareros, tres hombres y una mujer, que están escribiendo una historia entre viento, mar y soledad, llevando sobre sus hombros legados que han perdurado a lo largo de tres siglos. Hoy, con este reconocimiento, se destaca el nombre de generaciones de profesionales que han dedicado su vida con pasión y compromiso a guiar a los navegantes”.
La Roca, como la llaman los fareros, es de gran importancia para dicha especialidad. El oficial enfatiza que “para los Fareros del Fin del Mundo, el faro Islotes Evangelistas representa un desafío, una escuela, donde se esfuerzan al máximo para cumplir con las responsabilidades de un equipo que enfrenta la bravura del mar, compartiendo una misión noble que nos une como una sola hermandad: guiar a los navegantes, asegurar rutas marítimas seguras y contribuir desde los rincones más aislados al desarrollo y progreso global”.
El reconocimiento otorgado al faro Islotes Evangelistas por la IALA forma parte de los múltiples logros que han recibido los Fareros del Fin del Mundo, quienes en la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena realizan un servicio excepcional, manteniendo más del 50% de las ayudas a la navegación en el país, operando desde faros habitados y contribuyendo a la seguridad de la navegación en el sur del golfo de Penas hasta el Territorio Chileno Antártico.