La necesidad de estar mejor preparados para los combates multidominio de alta intensidad ha sido uno de los factores que ha llevado al Ejército de Tierra francés a realizar mejoras, dentro de un programa más amplio que contempla otros cambios, en la supervivencia de sus principales vehículos de combate terrestre. Así, han decidido incorporar en sus carros de combate Leclerc un elemento que actualmente es novedoso para los ejércitos occidentales, aunque ya se considera clásico entre los blindados rusos y ucranianos, que han estado en una lucha intensa durante cuatro años tras la invasión de los primeros en el territorio de los segundos.
El Ejército de Tierra francés optimiza la resistencia del carro de combate Leclerc.