El Ejército de Chile refuerza sus unidades de Operaciones Especiales con una nueva generación de comandos.

La Escuela de Paracaidistas y Fuerzas Especiales (Escpar y Fes) de la Brigada de Operaciones Especiales (BOE) Lautaro llevó a cabo la ceremonia de graduación del segundo Curso de Comandos año 2025, un evento que simboliza el final de una de las etapas más retadoras y exigentes a las que puede aspirar un soldado dentro del Ejército de Chile.

El propósito de este curso, como ha publicado Infodefensa.com, es formar especialistas altamente capacitados, listos para operar en misiones de gran exigencia, tanto en el ámbito operacional como en apoyo a la comunidad, manteniendo la dedicación y el profesionalismo característicos de los Comandos del Ejército de Chile.

Según el Ejército de Chile, los graduados del 78° Curso de Comandos lograron, tras más de cinco meses de instrucción, superar un exigente entrenamiento táctico, técnico, físico y mental, orientado a formar especialistas aptos para planificar y llevar a cabo operaciones especiales en entornos de alta complejidad.

El proceso de selección se llevó a cabo con un alto nivel de exigencia, lo que permitió que solo los alumnos que demostraron estar en sintonía con los rigurosos estándares del Curso de Comandos lograran llegar al final.

La Patria o la Tumba

La formación desafió la resistencia, adaptabilidad, liderazgo y trabajo en equipo de los alumnos del 78° Curso de Comandos, valores fundamentales para el desempeño en unidades de Operaciones Especiales.

El curso incluyó módulos básicos y avanzados, además de instrucción en diversos ambientes, tanto terrestres como de montaña, aerotransportados, así como operaciones en las regiones norte y sur del país, culminando con el periodo anfibio, considerado uno de los más exigentes del programa.

Además, personal del Centro de Entrenamiento de Educación Física Militar realizó un estudio de Gasto energético diario total para llevar a cabo mediciones personalizadas y determinar el nivel de actividad de los alumnos.

Durante la ceremonia, el jefe de curso subrayó que este proceso “no se mide por el tiempo transcurrido, sino por la habilidad de resistir, adaptarse y perseverar cuando todo parecía llevarlos al límite”, enfatizando que la calidad siempre es prioritaria sobre la cantidad en la formación de Fuerzas de Operaciones Especiales.

El instante más emotivo de la ceremonia fue la entrega del distintivo de Comandos, un emblema que distingue a estos operadores en el costado izquierdo del hombro y que simboliza sacrificio, disciplina y valor. La actividad concluyó con la oración del Comando, marcando así el fin de meses de exhaustiva preparación que les permitirá actuar en las condiciones más adversas y superar lo imposible.

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