El panorama geopolítico internacional actual se distingue por su incertidumbre, complejidad y falta de seguridad, presentando un desorden general que podría conducir a un mundo cada vez más conflictivo. Hay una intensa competencia geoestratégica entre los superpoderes, las grandes potencias y las potencias emergentes mientras establecen normas regionales en sus áreas de influencia, las cuales resurgen tras haber disminuido considerablemente, generando múltiples desafíos para la creación de un orden mundial en el que se respeten los principios y valores universales aceptados por toda la comunidad internacional.
¿Cómo actualizar la OTAN?