Chile aprueba una política de defensa centrada en la construcción naval y el impulso de la industria militar.

El Ministerio de Defensa Nacional aprobó el 15 de noviembre la nueva Política Militar y Política de Defensa, un documento que establece los lineamientos sobre las funciones, operaciones y el funcionamiento de las Fuerzas Armadas de Chile.

De acuerdo a La Tercera, la política de Defensa y la Militar constituyen documentos que delinean objetivos y funciones, además de ofrecer instrucciones a las Fuerzas Armadas. A diferencia de la administración del expresidente Sebastián Piñera, el Gobierno del presidente Gabriel Boric ha unificado ambas políticas, que anteriormente se actualizaban de manera independiente.

Este documento de 144 páginas, que está siendo revisado por la Contraloría General de la República, incluye por primera vez la protección de infraestructura crítica y el resguardo de áreas fronterizas, así como la incorporación de una perspectiva de género en la Defensa Nacional, la política espacial, la construcción naval y el rol de las Empresas Estratégicas de Defensa en asuntos militares.

Desde el Ministerio de Defensa Nacional afirmaron a La Tercera que “la política de Defensa abarca el conjunto de principios, criterios y orientaciones con los que el Estado ejecuta su función de defensa, en un horizonte que excede el período de un gobierno”.

“La actualización de 2025 está en sus fases finales de desarrollo, habiendo sido enviada a Contraloría en noviembre pasado, y se realizó a partir de un diagnóstico participativo que permitió identificar temas y áreas de mejora. Este proceso incluyó no solo a las instituciones del sector, sino también a otros ministerios y a la comunidad académica”, añadieron.

Nuevos desafíos para la Defensa de Chile

En esta versión se destaca que las labores de las Fuerzas Armadas se llevan a cabo en un contexto de aumento del crimen organizado transfronterizo, inestabilidad global y migración irregular, y se especifica que estas instituciones enfrentan nuevos desafíos. Por primera vez, se incluye entre sus atribuciones la protección de infraestructura crítica y el resguardo fronterizo, lo cual se detalla en el apartado de las tareas permanentes relacionadas con la seguridad interior de las Fuerzas Armadas.

Esta inclusión es resultado de la reforma de 2023 que otorgó al presidente la facultad de desplegar militares en la frontera norte. “Esto permite, mediante decreto supremo fundamentado, que las Fuerzas Armadas sean responsables de proteger la infraestructura crítica del país cuando exista un peligro grave o inminente, determinando cuál debe ser protegida”.

En este marco, también se recomienda “avanzar en mecanismos de coordinación entre las autoridades militares, el Estado Mayor Conjunto y la autoridad política en casos de estados de excepción constitucional, resguardo fronterizo y protección de infraestructura crítica” y se establece la necesidad de “asegurar la formación continua del personal militar sobre las Reglas del Uso de la Fuerza (RUF) y promover un mayor conocimiento de ellas entre la ciudadanía”.

Además, la nueva política aborda la perspectiva de género en la Defensa Nacional. «La inclusión de las mujeres potencia el cumplimiento de las tareas de Defensa Nacional al ampliar la base de talento disponible, incorporar nuevas perspectivas y enriquecer la planificación estratégica”, señala el texto, que también establece como objetivo trabajar en “ambientes libres de violencia”.

La Política de Defensa y Política Militar también definen como objetivos de la Defensa la Política Espacial, la Política Nacional de Construcción Naval y el papel de las Empresas Estratégicas del Estado en cuestiones militares, iniciativas que fueron promovidas durante el gobierno del presidente Gabriel Boric.

Previous Post
Next Post
Advertisement