La situación económica más ventajosa de los presupuestos de Defensa en Europa está impulsando a diversas naciones a adquirir nuevos modelos de vehículos de combate, a modernizar los existentes para su actualización o a analizar opciones futuras que puedan implementarse sin demasiados inconvenientes técnicos. Este último escenario es el que afecta al carro de combate Leopard 3, en una reciente decisión que tiene su origen en la Oficina de Adquisiciones de las Fuerzas Armadas de Alemania, la BAAINBw, la cual se encarga de la compra de equipos, evaluación de tecnologías y provisión de soporte a lo largo de todo el ciclo de vida de programas, especialmente aquellos que son de alta complejidad.